COMUNICADO DE MILIGE
Mientras la actualidad judicial vuelve a poner en primer plano el conflicto histórico entre Francia y Guinea Ecuatorial en torno al hotel particular de la avenida Foch, atribuido a Teodorín Nguema Obiang, otro caso —más humano, más profundo, pero aún ignorado— está a punto de marcar un antes y un después en Francia.
El 12 de septiembre de 2025 se abrirá en París el primer juicio contra la multinacional ChampionX (antes Nalco) por graves violaciones al derecho laboral y presunta complicidad con la dictadura de Guinea Ecuatorial en la persecución de un ingeniero petroquímico africano formado en Francia, Raimundo Ela Nsang, hoy refugiado político. Este juicio inédito revela los mecanismos invisibles del enriquecimiento ilícito, la complicidad activa de las multinacionales y la represión sistémica de los intelectuales ecuatoguineanos que se niegan a someterse al régimen autoritario de Obiang.
Una misma dictadura, dos rostros de la impunidad
- El caso conocido como de los “bienes mal adquiridos” mostró al mundo la cara dorada de la corrupción: palacios, coches de lujo, una vida de opulencia.
- El caso ChampionX/Nalco revela el reverso del decorado: cómo se construyen esas riquezas, mediante la exclusión, la complicidad, el aplastamiento de quienes podrían haber construido un futuro diferente.
Mientras la Corte Internacional de Justicia debate sobre el destino de un edificio en París, otro juicio nos invita a comprender cómo se genera y se blanquea el dinero, quién paga el precio humano, quién es destruido en silencio y por qué el régimen de Obiang sigue en pie tras más de 45 años.
La historia de un ingeniero perseguido por querer trabajar libremente
Raimundo Ela Nsang fue en 2003 el primer ingeniero petroquímico ecuatoguineano en trabajar en las plataformas petroleras de su país. Reclutado en París por Nalco (hoy ChampionX), descubre que la empresa ni siquiera existía legalmente en Guinea Ecuatorial. Contribuye a su legalización, pero es progresivamente excluido, en beneficio de allegados del entonces ministro de Petróleo, Gabriel Obiang Lima, otro hijo del dictador.
Su único “crimen”: negarse a colaborar con la corrupción, reclamar sus derechos, ejercer su profesión al servicio de su pueblo. Acoso, exclusión, amenazas y, finalmente, exilio. La multinacional, en silencio, cómplice, llegó a negar incluso su existencia en sus registros internos.
Este juicio marca una ruptura histórica
Por primera vez, una justicia occidental deberá pronunciarse sobre:
- La responsabilidad directa de una multinacional que operaba con el régimen dictatorial de Obiang.
- El uso de un contrato ficticio para explotar y luego excluir a un profesional local competente.
- La continuidad entre opresión política y economía petrolera.
Por qué Francia, por coherencia moral, debe prestar atención a este juicio
¿Cómo puede Francia seguir exigiendo la restitución del hotel particular de Teodorín sin interesarse al otro hijo del dictador, Gabriel Mbega Obiang, ha utilizado una empresa extranjera para perseguir a un ingeniero formado en una de sus escuelas de elite, IFP School?
¿Cómo exigir la restitución de bienes mal adquiridos sin interesarse en cómo se adquirieron y a qué precio humano?
La coherencia diplomática, la justicia social y los valores republicanos exigen hoy que Francia también respalde este juicio, que proteja a quienes, como Raimundo Ela, han sido perseguidos por defender la verdad y la dignidad de su pueblo.
África observará
Este juicio será observado por una generación de intelectuales, profesionales africanos, sindicatos, exiliados políticos, que lo verán como una prueba:
¿Está Francia dispuesta a defender a quienes quieren cambiar las cosas en África para el bien de sus pueblos?
Este 12 de septiembre no se trata solo de reparar una injusticia individual, sino de enviar una señal colectiva:
- Que las multinacionales no pueden seguir actuando sin responsabilidad en África.
- Que la persecución política no puede esconderse detrás de la fachada económica.
- Que el derecho, aunque llegue tarde, puede restaurar una dignidad robada.
Llamado a la movilización
Llamamos desde ahora a:
- Los medios de comunicación franceses e internacionales, a cubrir este juicio.
- Los sindicatos, ONG y colectivos de derechos humanos, a movilizarse para apoyarlo.
- Los diputados, diplomáticos y líderes africanos, a tomar posición para que este proceso sea seguido y se conozca la verdad.
Francia supo conceder el asilo. Ahora debe garantizar que la justicia no se limite a acoger a las víctimas, sino que sancione a los responsables, incluso si visten trajes de expatriados o de accionistas.
Que este 12 de septiembre sea una primera victoria.
Para Raimundo Ela Nsang.
Para todos los profesionales africanos libres.
Para una África liberada del saqueo y del miedo.
Y para todos los intelectuales y profesionales ecuatoguineanos, reducidos al silencio, forzados al exilio o sometidos a dos generaciones de dictaduras de Macias y Obiang.
Esta victoria también será suya.
París, 15 de julio de 2025
Contacto para prensa y movilización:
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