En la historia de Guinea Ecuatorial, marcada por dos dictaduras sucesivas – la de Francisco Macías y la de Teodoro Obiang – fueron pocas las voces que se atrevieron a defender la justicia y proteger las vidas humanas.
Entre ellas se destaca Raimundo Ela Nve, patriarca del clan Efac, ingeniero agrónomo formado junto a los españoles, diputado y gobernador de la isla de Bioko.
Hombre de justicia proveniente de la tradición fang, experto reconocido en agricultura, se negó a ceder a las lógicas de represión. Como gobernador de Bioko, eligió salvar vidas y proteger a las minorías perseguidas, en particular a los bubis, en una época en que Guinea Ecuatorial se hundía en el terror.
Opuesto desde el inicio al ascenso de Teodoro Obiang, fue perseguido y escapó a varios intentos de asesinato. Destituido en 1989, continuó su compromiso enseñando en la Escuela Nacional de Agricultura y ejerciendo su papel de sabio, de justicia y patriarca hasta su muerte.
Su memoria ha sido reconocida en el libro Dictatorland del escritor y periodista británico Paul Kenyon, que subraya su papel como defensor de vidas en una de las dictaduras más sangrientas de África.
Un extracto de un reportaje de la televisión española de la época colonial también recuerda su trayectoria: en él se ve a Raimundo Ela Nve presentando, como ingeniero y profesor, el estado de las explotaciones agrícolas de la isla de Bioko a las autoridades de Madrid durante una gira oficial por la colonia. Esta imagen ilustra el rigor, la competencia y la visión de un hombre dedicado a servir a su pueblo.
Hoy, su legado inspira a una nueva generación. Su hijo, Raimundo Ela Nsang, fundador del movimiento MILIGE, inscribe esta lucha en una visión panafricanista de justicia, dignidad y transición democrática.
Para honrar esta memoria y prolongar este legado, MILIGE lanzará próximamente iniciativas y acciones públicas para dar a conocer más ampliamente su trayectoria y sus valores, de modo que su ejemplo siga inspirando a Guinea Ecuatorial y a toda África.